Brugada destacó que este espacio no se limitará al resguardo de personas fallecidas, sino que contará con áreas especializadas para realizar estudios y análisis forenses, toma de muestras genéticas y confrontas con información de familiares y bases de datos, además de permitir la revisión de casos antiguos mediante nuevas técnicas y evidencias.
Brugada destacó que este espacio no se limitará al resguardo de personas fallecidas, sino que contará con áreas especializadas para realizar estudios y análisis forenses, toma de muestras genéticas y confrontas con información de familiares y bases de datos, además de permitir la revisión de casos antiguos mediante nuevas técnicas y evidencias.
Ciudad de México. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, consideró que el Centro de Resguardo Temporal y Tratamiento Forense de Personas Fallecidas, No Identificadas y No Reclamadas permitirá fortalecer las capacidades de búsqueda de personas desaparecidas, al ampliar la infraestructura y los recursos especializados para la identificación y restitución de cuerpos y restos humanos.
La mandataria realizó una supervisión de la obra, que se construye en el Panteón Civil de San Lorenzo Tezonco, en Iztapalapa, donde la Fiscalía capitalina informó que a través de la Unidad Central Especializada para la Identificación Humana y Búsqueda de Familias se ha logrado identificar a mil 488 personas fallecidas y localizar a las familias de 495 de ellas.
Además, reportó que mediante el Plan de Exhumaciones e Identificaciones Forenses en el Panteón Civil de Dolores se han recuperado 45 individuos, de los cuales 13 han sido identificados.
Respecto a la construcción del Centro de Resguardo Temporal, Brugada destacó que el proyecto registra un avance cercano a 50 por ciento y se prevé que esté concluido a finales de este año con una inversión de 142 millones de pesos.
El Centro ocupa más de 6 mil metros cuadrados y tendrá capacidad para 2 mil 500 gavetas destinadas al resguardo temporal de cuerpos y 12 mil 384 osarios para restos óseos.
Brugada destacó que este espacio no se limitará al resguardo de personas fallecidas, sino que contará con áreas especializadas para realizar estudios y análisis forenses, toma de muestras genéticas y confrontas con información de familiares y bases de datos, además de permitir la revisión de casos antiguos mediante nuevas técnicas y evidencias.









