Xalapa, Ver., miércoles 04 de junio de 2025.- En el corazón del sur de
Veracruz se localiza Acayucan, cuya historia se remonta a tiempos
prehispánicos. Durante siglos, punto de encuentro y tránsito entre las tierras
altas del centro del país y la llanura costera del Golfo de México.
Su nombre proviene del náhuatl acatl (carrizo) y yocan (separado),
interpretándose como lugar apartado de los carrizos. El origen resalta su
estrecha relación con la naturaleza y entorno, riqueza que se manifiesta en su
biodiversidad, expresiones culturales y sabores tradicionales.
Uno de sus mayores atractivos: el Salto de Ixtagapa, cascada de baja altura
que forma un lago de aguas limpias y frescas, rodeado de vegetación. Este
paraje natural es ideal para quienes buscan conectarse con la naturaleza y
disfrutar de un entorno sereno.
En el centro histórico, la Parroquia de San Martín Obispo se erige como
testimonio del pasado colonial. Muy cerca de ahí, el parque central invita a
recorrer sus andadores, disfrutar de un café o probar dulces típicos, en un
ambiente que muestra la vida cotidiana de la comunidad.
En sus comunidades artesanales se elaboran textiles y bordados con técnicas
tradicionales que reflejan símbolos ancestrales y su variada gastronomía
incluye barbacoa de res, empanadas de maíz negro, tamales de chipilín, entre
otros platillos preparados con ingredientes locales y recetas que se han
transmitido de generación en generación.
Acayucan, sede también de ferias regionales y encuentros culturales que
celebran la música, danza y folclore del sur veracruzano.
Ofrece opciones de hospedaje que van desde cabañas rústicas para una
experiencia más cercana a la naturaleza, hasta hoteles ubicados en sus
alrededores, ideales para descansar tras explorar esta joya del sur
veracruzano.










