Campeche, con su rica diversidad de ecosistemas que van desde vastas selvas hasta tranquilos manglares, es hogar de una de las áreas más importantes para la biodiversidad costera del país.
Tres áreas protegidas del estado —las Reservas de la Biosfera Ría Celestún y Petenes, así como el Área de Protección de Flora y Fauna Laguna de Términos— abarcan 200 mil 279 hectáreas de manglares, lo que coloca a Campeche en el segundo lugar a nivel nacional, solo superado por Quintana Roo.
Los manglares, más que un simple paisaje, son vitales para el equilibrio ecológico. Interactúan como barreras naturales que protegen contra fenómenos naturales como son los huracanes y tormentas, ayudan a frenar la erosión y sirven de refugio a una amplia variedad de especies marinas y terrestres.
Además, su capacidad para almacenar carbono juega un papel crucial en la mitigación del cambio climático, ayudando a reducir el impacto del calentamiento global.
Con el fin de restaurar y proteger estos valiosos ecosistemas, el gobierno de Campeche ha invertido 463 mil 933 pesos, complementados por un millón de pesos del Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) de la ONU y otro millón de Ducks Unlimited de México A.C. (DUMAC). Gracias a esta colaboración, 200 hectáreas de manglares están siendo restauradas, y 60 hectáreas más están siendo reforestadas con 30 mil plantas en Isla Arena, Calkiní. Este esfuerzo también ha generado empleo para la comunidad local, contratando a 80 mujeres y 20 hombres de Isla Arena y Tankuché, quienes participan en el proyecto de manera artesanal.
A nivel regional, el estado ha promovido foros como el Foro Regional de Manejo de Manglares, celebrado en Ciudad del Carmen, donde más de 500 personas, incluyendo investigadores, académicos, funcionarios gubernamentales y representantes comunitarios, compartieron conocimientos y avances en la conservación de estos ecosistemas.










