Pone orden la presidenta Claudia Sheinbaum: renuncien o quédense fuera, porque no esta permitido ocupar recursos públicos para participar en el proceso de encuestas para ser candidato a algún puesto de elección popular
Aunque faltan ocho meses para que inicie formalmente el proceso electoral 2027 —con la renovación de la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas, decenas de alcaldías y 31 congresos locales—, Morena decidió adelantar el reloj.
Entre febrero y marzo próximos, el partido pretende definir los nombres de mujeres y hombres que impulsará como candidatos a los distintos cargos. Y cuando una maquinaria se acelera, también se multiplican los abusos.
Por eso el mensaje de la presidenta Claudia Sheinbaum, en su gira de fin de semana por Acapulco, tuvo doble efecto: fue campanazo de salida y, al mismo tiempo, jalón de orejas.
La mandataria pidió que quienes ocupen un puesto en el gobierno y aspiren a ser candidatas o candidatos renuncien ya. No por romanticismo democrático, sino para evitar la confusión entre gobierno y partido, respetar principios y cerrar la llave al uso de cargos, recursos y plataformas para tomar ventaja.
Sheinbaum se puso como ejemplo: recordó que al asumir como presidenta pidió licencia como militante para no mezclar responsabilidades de gobierno con tareas partidistas. El problema es que esa línea, en varios estados, ya está subrayada con marcador grueso.
El mensaje llama la atención, pero si hay alguien que cree en la democracia es ella y por eso está dejando muy claro cuál será la regla principal para el proceso del 2027, palabras más palabras menos, que exista piso parejo para todos los contendientes y que esta ocasión no salgan algunos a decir que hay dados cargados.










