En el marco del Día Internacional de la Mujer (8M), el Colegio de Abogados del Estado de México llevó a cabo la conferencia magistral “Mujeres Líderes: liderazgo, justicia y futuro”, un espacio de reflexión y diálogo en el que participaron destacadas mujeres provenientes de diversos ámbitos del derecho, la política, la cultura y el deporte, quienes coincidieron en la importancia de fortalecer el liderazgo femenino y avanzar en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.
Durante el encuentro, la diputada Gabriela Jiménez Godoy, vicecoordinadora del Grupo Parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, destacó el papel que las mujeres han desempeñado históricamente en la defensa de la justicia y en la transformación de las instituciones públicas.
En su intervención, la legisladora reconoció la trayectoria de las mujeres presentes —juzgadoras, abogadas, consejeras y representantes de distintos sectores— quienes, afirmó, contribuyen diariamente al fortalecimiento de uno de los pilares fundamentales de cualquier democracia: el acceso a la justicia.
Jiménez Godoy subrayó que la conmemoración del 8 de marzo representa también un momento para reconocer las conquistas históricas de las mujeres, quienes durante siglos fueron excluidas de los espacios donde se tomaban decisiones sobre la ley, la justicia y el rumbo de la sociedad.
Recordó que, durante gran parte de la historia, las mujeres no solo tenían restringido el acceso a cargos judiciales o públicos, sino que incluso eran consideradas de manera limitada en el reconocimiento pleno de sus derechos. Por ello, señaló que la presencia creciente de mujeres en posiciones de liderazgo dentro del ámbito jurídico y político es resultado de una lucha colectiva que ha permitido avanzar hacia una mayor igualdad.
No obstante, la legisladora también señaló que los avances alcanzados no significan que la igualdad esté plenamente consolidada. A pesar de que las mujeres representan una mayoría en la sociedad, aún existen espacios de poder y toma de decisiones donde su participación sigue siendo limitada.
De acuerdo con la diputada, esta situación no responde a una falta de capacidad o preparación, ya que las mujeres han demostrado ampliamente su talento y compromiso, sino a barreras estructurales históricas vinculadas con el acceso a las redes de poder que, durante décadas, se construyeron sin la participación femenina.
Ante este panorama, Gabriela Jiménez enfatizó la importancia de fortalecer la sororidad como una herramienta social, política y humana que permita abrir camino a nuevas generaciones de mujeres y consolidar redes de apoyo que impulsen la participación femenina en todos los ámbitos de la vida pública.
Explicó que, durante mucho tiempo, las mujeres fueron educadas bajo esquemas de competencia entre ellas mismas, bajo la idea de que existía un espacio limitado para su participación. Sin embargo, señaló que la experiencia histórica ha demostrado que cuando las mujeres se organizan y trabajan de manera conjunta, el poder deja de ser individual y se convierte en una fuerza colectiva capaz de transformar estructuras.
En su mensaje, también hizo un llamado a quienes ejercen funciones dentro del sistema de justicia para continuar impulsando una justicia con perspectiva de género, que garantice a las mujeres un acceso efectivo a la protección de sus derechos, así como a procesos institucionales sensibles y comprometidos con la dignidad y la reparación del daño.
La diputada advirtió que, pese a los avances normativos y sociales, en México muchas mujeres aún enfrentan situaciones de violencia, discriminación y desigualdad, por lo que las instituciones deben actuar con responsabilidad, cercanía y sensibilidad ante estas problemáticas.
Finalmente, Gabriela Jiménez sostuvo que la transformación de las instituciones del país también pasa por el liderazgo de las mujeres, por su visión y por su capacidad para impulsar cambios estructurales que fortalezcan la igualdad sustantiva.
La legisladora concluyó su participación convocando a continuar construyendo redes de colaboración entre mujeres, fortaleciendo la sororidad y el trabajo conjunto como herramientas fundamentales para avanzar hacia una sociedad más justa e incluyente para todas y todos.










