La Secretaría de Seguridad Pública
(SSP) graduó a la Generación XLIV y concluyó diversos cursos de profesionalización
para fortalecer las capacidades operativas en materia de seguridad.
Durante la ceremonia, encabezada por el Secretario de Gobierno, Ricardo Ahued
Bardahuil, en representación de la Gobernadora Ingeniera Rocío Nahle García, se
graduaron en el Centro de Estudios e Investigación en Seguridad (CEIS), 47
elementos del Curso de Formación Inicial para Policía de Proximidad Estatal y 16
elementos del Curso de Formación Inicial para Policía Penitenciario. De igual forma 5
policías estatales concluyeron el Curso de Formación Inicial para Policía de
Próximidad Equivalente.
Asimismo, se graduaron del Curso de Formación Inicial para Policía de Proximidad
Municipal, 22 nuevos elementos para las instituciones policiales en los municipios de
Tlacolulan, Coatzacoalcos, Minatitlán, Playa Vicente, Tihuatlán, Chiconamel,
Tatahuicapan, Tlaquilpa e Ixtaczoquitlán, y finalizaron su capacitación del Curso de
Formación Inicial para Policía de Proximidad Equivalente, 22 policías municipales
pertenecientes a los municipios de Carrillo Puerto, Jesús Carranza, Rafael Delgado,
Tlapacoyan, Atzalan, Coscomatepec, Puente Nacional y Comapa.
Durante la ceremonia se destacó que, como parte de la estrategia para consolidar
instituciones de seguridad más profesionales, el Gobierno del Estado mantiene
programas permanentes de formación y actualización dirigidos al personal operativo
de las corporaciones estatales y municipales, así como medidas para mejorar las
condiciones laborales de las y los policías.
Asimismo, en su participación, el Secretario de Seguridad Pública, Vicealmirante
Alfonso Reyes Garcés reiteró el programa anunciado por la gobernadora Rocío Nahle
García, mediante el cual la SSP otorgará apoyos económicos semestrales a hijas e
hijos de policías operativos en activo que cursen estudios profesionales y cumplan los
requisitos establecidos, como reconocimiento a la labor que desempeñan en favor de
la sociedad.
Asimismo, reconoció el esfuerzo, la disciplina y la vocación de servicio de las y los
graduados, al señalar que portar el uniforme implica el compromiso de proteger a la
población con honestidad, legalidad y estricto respeto a los derechos humanos.
Con la incorporación de estos nuevos elementos y el fortalecimiento de la capacitación
especializada, el Gobierno del Estado amplía la capacidad operativa de las
corporaciones de seguridad y penitenciarias, al tiempo que impulsa mejores
condiciones para el desarrollo profesional y familiar de su personal.










