En el marco de la estrategia Prevenir para el Buen Vivir, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar encabezó la Jornada por la Paz en Pantelhó, uno de los municipios prioritarios de la entidad, donde reafirmó que el gobierno de la Nueva ERA recorre las comunidades para escuchar y atender las necesidades más apremiantes de la población, especialmente de los pueblos que durante años permanecieron en el olvido. En ese sentido, aseguró que continuará impulsando acciones para fortalecer la transformación y consolidar entornos seguros y libres de violencia para niñas, niños, adolescentes y mujeres.
Ramírez Aguilar señaló que el capítulo de violencia que durante años marcó a Pantelhó ha quedado atrás y que hoy este municipio, al igual que otras regiones de Chiapas, vive una etapa de paz, prosperidad, gobernabilidad y Estado de derecho, resultado de un gobierno que ejerce la autoridad con responsabilidad, aplica la ley y no hace componendas. “Somos misioneros de la paz. Venimos a decirle a Chiapas y a México: en Pantelhó se vive en paz, porque se aplica la ley. No vamos a desistir”.
Como parte de su agenda de trabajo, el mandatario dio inicio a la construcción de los sistemas de agua potable de las localidades San José del Carmen y La Esmeralda. Destacó que garantizar el acceso al agua potable es una prioridad de su administración, al tratarse de un servicio que impacta directamente en la salud pública y en la productividad de las comunidades.
La secretaria general de Gobierno y Mediación, Dulce María Rodríguez Ovando, manifestó que Pantelhó atraviesa una nueva etapa de transformación, pues con el respaldo del gobierno de la Nueva ERA el municipio ha transitado del olvido a la prosperidad, fortaleciendo la armonía y el tejido social. Asimismo, invitó a la población a aprovechar la Jornada por la Paz, mediante la cual se acercan a las comunidades los programas que las distintas instituciones ofrecen.
El comandante interino de la Séptima Región Militar, Antonio Ramírez Escobedo, valoró la realización de estas Jornadas por la Paz y reiteró el compromiso de las Fuerzas Armadas de privilegiar la prevención y la protección de la vida como pilares de la convivencia armónica. Añadió que el programa de destrucción de armas refleja el compromiso compartido entre autoridades y ciudadanía para construir entornos más seguros, ya que cada arma entregada representa un riesgo menos para las familias y un paso firme hacia la consolidación de la cultura de paz.










